Sigue sonando.

RAFAEL MÉNDE
Rafael Méndez
Rafael Méndez nació el 26 de marzo de 1906 en Jiquilpan, México, en la costa del estado oeste de Michoacan, a 75 millas al sudeste de Guadalajara, donde sus raíces se remontaban cinco generaciones. Era el cuarto de quince chicos.
La historia empieza aquí. Rafael nació en una familia de músicos. Su padre, Maximino Méndez, enseñó violín y mandolina y tocaba en una orquesta de baile.
Cuando el líder de otra banda vino a la ciudad y trajo a los mejores músicos con los más altos salarios, Maximino, declaró la guerra cogiendo a cada uno de sus hijos un instrumento y empujándoles al estudio del instrumento y a estar en primera fila de nivel. La leyenda de la familia cuenta que con cinco años Rafael eligió la corneta porque era el único instrumento lo suficientemente pequeño para tocarlo él.
Durante su adolescencia nuca salió a la luz su enorme virtuosismo, ya que su padre, preocupado porque tocar instrumentos de viento en exceso podría provocar tuberculosis, decidió introducir a su hijo en el violín. Rafael tocaba también la trompeta incansablemente hasta que un día su padre cogió el instrumento y lo vendió. En ese momento, Rafael abandonó su rutina en los antiguos trabajos y se unió a la armada situada en Acapulco, donde se sumergió en el “estudio del Método Completo para trompeta de Arbán” Pasó horas perfeccionando sus habilidades técnicas y tras tres años, Rafael abandonó esa cruel vida para unirse de nuevo a la orquesta de su padre como trompetista. Incluso su padre admitió que había encontrado el verdadero camino.
Tentado por buenas oportunidades musicales Méndez marchó a Estados Unidos en 1926, primero a Gary, Indiana donde una pequeña comunidad de Jiquilpan se habían trasladado para encontrar trabajo en los molinos locales. Su nuevo estilo de vida le dejaba poco tiempo para la música e incluso menos incentivo para aprender inglés. Se trasladó a Flint, Michigan, y allí Méndez encontró trabajo en una planta de animales. Un domingo, pidió tocar durante uno de los conciertos que estaba dando una banda local y los miembros de la banda consideraron su petición como una broma otorgándole “el Carnaval de Venecia”.

Cuál sería la sorpresa de los músicos que a partir de ese momento, Méndez se unió en jornada completa a la banda y dejó el trabajo de la fábrica por algo mejor.
Como vamos viendo, la vida de Rafael Méndez no fue fácil, y en otro momento de carencias económicas se vio obligado a vender su trompeta por un abrigo, volviendo a tocar la guitarra para ganarse unas monedas.
La fortuna de Méndez volvió un día mientras miraba una trompeta en una ventana de una tienda de música. Un ansioso vendedor le rogó que tocase y en cuanto Méndez empezó a tocar, Russ Morgan, desde el teatro “Capitol” al otro lado de la calle, le escuchó y comenzó a seguir el sonido. Bajo la necesidad de un nuevo trompetista, le prestó el dinero suficiente para conseguir la trompeta, Morgan le hizo una prueba en dicho lugar.
Desde su puesto en el “Capitol”, Méndez empezó su relanzamiento en grupos por ciudades de los alrededores desde las orquestas latinas a las bandas alemanas chumpa. Viajó por el mundo muy rápidamente y tres meses después Méndez estaba tocando para la orquesta más reconocida de la ciudad, la orquesta del “Fox Theatre”
Pero todo dio un enorme giro. Mientras Méndez estaba calentando, uno de los músicos apareció a detrás de la puerta de artistas dando un gran golpe en los labios a Méndez. Cogió una infección pero él rechazó los consejos médicos y músicos de dejar de tocar. Cansado y desesperado de no sacar sonido alguno, fue médico tras médico pero le dijeron que no volvería a tocar. Un médico en la ciudad de México finalmente fue capaz de curarle la infección, pero Méndez era aún incapaz de obtener ningún sonido. A pesar de visitar a los mejores profesores de metales del país – Max Schlossberg en Nueva York, Herbert Clarke en Los Ángeles – Méndez no obtuvo resultado e hizo sus maletas y regresó a México.
Se recuperó un poco volvió a caer, etc.
Al final dio con un médico, lo operaron, y su tesón le hizo brillar de nuevo. Estamos alrededor de 1933.
Con el labio cubierto por un bigote para disimular las cicatrices de su operación, Rafael volvió a triunfar con las mejores orquestas.

Participó en big-band, orquestas sinfónicas como la sinfónica de Chicago, en la orquesta de Xavier Cugat, programas de Radio, de televisión, participación en alguna película, contratos de grabación de discos, interpretación de conciertos clásicos con las mejores orquestas, Nueva York, Los Ángeles, y un largo etc. de éxitos llegando a amasar una gran fortuna. Se rumoreaba que llegaba a ganar 100.000 dólares de la época (al cambio de hoy, entre 1 millón y 1,5 millón)
En los años 50-60, máximo apogeo del trompetista, tuvo el placer de hacer giras con sus dos hijos, llegando a tocar 90 conciertos en 90 días.
Estamos hablando de 150 conciertos al año.

Las alergias duraron poco y llegaron los problemas. Los médicos le diagnosticaron asma y alergia bronqueolítica, pero Méndez rechazó la medicación. Las cancelaciones y retrasos eran comunes hasta que finalmente fue hospitalizado.
Los médicos empezaron con una terapia de esteroides pero el remedio hizo que los problemas de respiración se agravaran. Perdió peso y desarrolló osteoporosis y sufrió un colapso vertebral. Su débil salud le apartó de los escenariosde de 1962 a 1964, tras dos años centrado y dedicado en dirigir y enseñar por sus problemas de salud, vuelve a actuar y completa su contrato con Decca. (12 Discos)
A pesar de ello, durante esta época, aparecen las mejores grabaciones del trompetista y muchos de sus arreglos y composiciones.
Aquí no termina el sufrimiento de Méndez, en 1967, durante un partido homenaje de beisbol, recibe un golpe con un bate que le rompe y le rompe varios huesos de la cara y 5 dientes, que junto a sus problemas de asma le llevan a dejar la trompeta en 1975.
Sus trabajos podemos dividirlos en tres tipos:
1: Arreglos de obras conocidas, desde óperas y otros repertorios musicales virtuosos (muchos ya interpretados al violín por Heifetz)
2: Obras del folclore mexicano.
3: Nuevos trabajos empleando su propio estilo.
Murió el 15 de Septiembre de 1981
Llegaron a decir que su calidad y virtuosismo estaba al mismo nivel de Maurice André y Dizzy Gillespie pero el haber abarcado tanto espectro musical había dificultado su catalogación como trompetista.
No cabe la menor duda de que ha sido un músico importante de la historia de la trompeta y de la música en general, incluso tiene su estrella en el paseo de la fama de Hollywood y una estatua como homenaje.
En la actualidad, Rafael Méndez es considerado como uno de los grandes trompetistas de la historia que supo elevar la trompeta como instrumento solista a lugares inesperados hasta la fecha, «quería llevar a la trompeta al límite de sus posibilidades»
Desde 2008 se realiza un Encuentro internacional de Trompeta en México que lleva su nombre donde se reúnen algunos de los mejores trompetistas del mundo para realizar charlas, masterclass y conciertos.
Solía decir que:
“En mis grabaciones no hay ni trampa ni cartón, sino mucho trabajo”
Como muestra un botón: Moto Perpetuo N. Paganini.
